La Novia Rebelde - Julie Garwood




La Novia Rebelde es otra de esas novelas inolvidables de Garwood, entretenida y muy bonita.


Comienza cuando el barón Jamison explica a sus hijas que por orden de su rey, tiene que entregar en matrimonio a dos de sus hijas a dos guerreros de las Tierras Altas escocesas. El barón tiene tres hijas y una hijastra, Jamie; pero las engaña diciendo que la orden sólo atañe a sus tres hijas naturales y ordena a Jamie esconderse cuando los guerreros lleguen, para evitar que ella sea una de las elegidas; no por un inmenso cariño hacia ella, sino porque la joven es muy trabajadora y la que mantiene en orden la casa. Estas ordenes atemorizan a sus hijas, ya que consideran a los escoceses como unos salvajes y además existen rumores de que uno de ellos asesinó a su primera esposa.
A Alec y Daniel, los guerreros, no les hace tampoco ninguna gracia tener que casarse con dos inglesas, pero siguen las ordenes de su propio rey. Llegan antes de lo previsto, y con ayuda del encargado de los establos, que quiere a Jamie como si fuera una hija y no le gusta como la trata el barón, observan a escondidas a Jamie y su hermana Mary.
Desde el momento en que la ve, Alec se da cuenta de que efectivamente, Jamie es la elegida, y sin importarle los reparos de el barón y de ella misma, la convierte en su esposa y la lleva consigo a Escocia, sin saber que con ello, la pone en peligro.


Desde el primer momento me encanta la relación entre Alec y Jamie. Él se burla de ella y la insulta por sus modales ingleses, pero no con maldad; es más, la mima y la protege, y rápidamente el deseo que siente por ella se convierte en algo más.
Jamie tiene dificultades para adaptarse a la vida en Escocia, donde todo es diferente, y su naturaleza compasiva, alegre e impulsiva, la llevan sin querer a disgustar a los clanes vecinos, estando a punto de provocar varias batallas. A pesar de los rumores que corren sobre Alec, confía en él y no teme hacerle frente, y obviamente, también ella siente algo por él.

Los personajes secundarios tienen su punto de importancia en la historia. Por ejemplo, Mary, la hermana de Jamie, es un poco desesperante, pero es un buen contrapunto que sirve para ensalzar la forma de ser de Jamie. Sin embargo, no encuentro que ninguno de ellos destaque especialmente, al contrario que pasa con otros de sus libros, en los que te quedas deseando saber más de los secundarios e incluso que sean protagonistas de una historia propia.

Pero como digo, la relación entre los protagonistas es genial, y una vez que comienzas a leer resulta casi imposible parar. Recomendada no sólo para las amantes de las novelas escocesas, sino para todas aquellas que disfrutáis con historias bien escritas, divertidas y bonitas.



Isabel